Ciento veinte unidades, tres orígenes y una fecha de presentación comercial que no se podía mover.
Un representante de marca automotriz necesitaba tener ciento veinte unidades nacionalizadas y distribuidas en ocho concesionarios antes de una fecha de lanzamiento ya comprometida con prensa. Los vehículos salían de tres orígenes distintos y llegaban en tres modalidades: buque especializado, contenedor y carga suelta.
El problema no era el flete
Era la secuencia. Nacionalizar todo junto significaba pagar tributos por ciento veinte unidades semanas antes de vender ninguna. Nacionalizar de a poco significaba arriesgar que la última tanda no llegara a tiempo.
Se diseñó un esquema en tres olas con almacén puente: las unidades llegaban y quedaban en depósito autorizado sin nacionalizar, y se despachaban por lotes según el avance de la preparación en cada concesionario. El costo financiero bajó y la fecha se sostuvo.
- Tres olas de nacionalización escalonadas en cinco semanas.
- Almacén puente en depósito autorizado, sin costo de nacionalización anticipada.
- Distribución a ocho ciudades con cita coordinada por concesionario.
9 días
de margen sobre la fecha de lanzamiento



